Fotoprotector en formato stick especialmente desarrollado para la piel infantil, que ofrece una alta protección SPF 50+ frente a la radiación UVB y UVA. Su textura transparente permite una aplicación cómoda y rápida sin dejar residuos blancos, siendo ideal para reaplicar en cualquier momento.
Está diseñado para proteger zonas sensibles y expuestas como rostro, labios, nariz, orejas o cicatrices, proporcionando una barrera eficaz frente a los efectos nocivos del sol. Su formato compacto facilita su transporte, siendo perfecto para llevar en el bolso o mochila.
Resistente al agua y al sudor, resulta adecuado para actividades al aire libre, playa o piscina. Su fórmula está pensada para respetar la piel delicada de los niños, aportando confort durante su uso.
Aplicar directamente sobre la piel seca en las zonas a proteger antes de la exposición solar.
Reaplicar con frecuencia, especialmente tras el baño, sudoración o secado con toalla, para mantener la protección.